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lunes, 29 de noviembre de 2010

EEUU y su corazón de plata española







Estimado amigo, esta noticia que sale en el diario español ABC, es una pequeña luz al final del tunel de la historia que poco a poco va descubriendo retazos de la propia historia de la madre patria................sinceramente creo que es necesario que sea publicada en tu blog para que todos puedan ver que lo que ya se ha contado en tu blog sobre la participación del capital español en la guerra de la independencia americana no era un cuento y esta noticia lo confirma............................ espero que igualmente poco a poco se vaya viendo que ha habido muchas mentiras sobre la madre patria debido a la leyenda negra y que sean también sacadas a la luz. Espero que igualmente te encuentres bien y te mando un fuerte abrazo para ti y los tuyos y no olvides que aunque ahora no me prodigo tanto mandandote información te sigo de cerca y te tengo muy presente. Cuidate. Salu2. Max Gralo

ABC. cultura

Un estudio jurídico cuantifica por primera vez la contribución, que nunca fue devuelta, de la Corona española a la guerra de Independencia

Aveces la verdadera historia se halla oculta dentro de la misma historia, en pequeños trazos, datos dispersos, papeles nimios... hasta que alguien los encuentra y todo cobra otro sentido. Esto ocurre con el apoyo, bastante conocido y estudiado, que la Corona española ofreció a las colonias rebeladas contra Gran Bretaña en América durante la guerra de Independencia (1776 a 1783) que dio origen a EE.UU. Nuevos documentos invitan a una relectura de esta historia que indica que la primera potencia mundial no habría salido adelante sin la ayuda de España, porque la deuda fue astronómica y además porque no devolverla salvó de la quiebra al naciente Estado.
Todo parte de un estudio jurídico presentado por el abogado José María Lancho la pasada semana en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. Tras años de investigación en archivos de España y América, ha reunido correspondencia, documentos mercantiles y diplomáticos que le permiten cuantificar esa deuda, por primera vez sin utilizar estimaciones, en más de 3 billones de dólares al cambio actual —con interés compuesto pactado del 5%— (o en más de medio billón de dólares con interés simple). Cifra no definitiva, calculada por Lancho y el auditor Antonio Granero, muy moderada por no incluir pagos directos desde La Habana y tener en cuenta algunas compensaciones.
No está en la intención del investigador que sus hallazgos supongan un ajuste de cuentas entre gobiernos que nos sacaría de la crisis, pero sí que sirva para que EE.UU. valore con nuevos ojos «la aportación hispana a su cultura desde el minuto cero de su historia» y para «derribar leyendas negras que aún se alimentan contra lo hispano allí». Así lo ha comprobado Lancho, por ejemplo, en el juicio contra los cazatesoros de Odyssey, que dio un vuelco gracias a su investigación de las indemnizaciones españolas del XIX.
España no se expuso tanto como Francia en su ayuda a la rebelión americana. El rey francés estaba resuelto a debilitar al inglés hasta la aniquilación, pero España se movió con más cautela ante un problema que podía venírsele en contra en sus propias colonias. Aun así, los nombres de Benjamin Franklin, Baumarchais, John Jay, Jefferson, Carlos III, Floridablanca, Gálvez... permiten entrever un tablero donde jugaban las mejores mentes del siglo.
Franklin llegó a París con la intención de financiar la rebelion. Reunió voluntades y el Tesoro francés acabó sufriendo tal mella que la ayuda contribuyó no poco a extenuar la Hacienda (y por tanto a convocar los Estados Generales). Esto es conocido, pero no lo son tanto los pasos en España de su sucesor, el plenipotenciario John Jay, joven abogado de Nueva York. Con dificultades trató de conseguir lo mismo de la Corte española. Apoyado por el embajador de Francia construyó su propia red de intereses desde Madrid, ciudad en la que nunca se encontró cómodo. Aquí murió una de sus hijas y no consiguió el éxito en la Corte que Franklin lograba en París. Aún así trató con el secretario de Estado, el conde de Floridablanca, otro abogado murciano con el que pudo entenderse, convencido de que había que fortalecer la posición española contra Londres.
Por la puerta de servicio
Pero España trata con él por puertas de servicio, para no ofender a Inglaterra ni provocar el enfrentamiento directo. Jay emite letras y recaba fondos sin dejar rastro. Por eso ha sido hasta ahora tan difícil cuantificar el monto total de una ayuda «sin la que no habría tenido éxito la empresa colectiva cuya consecución ha transformado la historia en los últimos siglos: el nacimiento de EE.UU», según Lancho.
Repasando la importantísima historiografía, a la que debe mucho, y sumando sus aportaciones documentales, el abogado ha rastreado el devenir de la deuda que, en el primer tercio del siglo XX, se daba por pagada, aunque sin remitir a documento alguno. Desde el siglo XVIII los tratadistas afirman que no cabe la prescripción extintiva. Y en su estudio Lancho analiza el devenir del asunto en derecho internacional hasta nuestros días. EE.UU. no la otorga efectividad entre Estados. Por ello mantiene «la posiblidad jurídica de la vigencia de esta deuda».Materiales
Lancho ha manejado los listados de materiales enviados por barco desde Bilbao y Cádiz, y desde alguna ciudad europea, a cargo del Real Tesoro. Barcos cargados de uniformes, armas, pertrechos o medicinas que partieron igualmente desde Nueva Orleans y La Habana, y el dinero contante que fue entregado según las pruebas en París, Bilbao, Nueva Orleans así como fuertes sumas a John Jay por letras que emitía él o por encargo del Congreso.
El rastro, meticulosamente perseguido, ha permitido a este abogado demostrar la existencia de algunas partidas, cuantificar cabalmente otras o computar entregas que no eran consideradas ayuda. Documentalmente sostiene que se minimizó la ayuda (España no podía protestar en alto por la discreción con la que camufló este empeño antibritánico). «Los plenipotenciarios americanos en París deliberadamente alteraron las cifras que habían pasado por sus propias manos», afirma. Lancho.
Kentucky
En resumidas cuentas, gracias a la ayuda española los colonos pudieron mantener su lucha hasta la decisiva batalla de Yorktown en 1781, donde aún eran pagados y pertrechados los combatientes franceses (había más que americanos) con pecunio extranjero. Lafayette había escrito a su ministro Vergennes en 1780: «El ejército americano, señor conde, es poco numeroso, está mal vestido, medianamente artillado, y todos estos inconvenientes son debidos a la depreciación del papel».
La plata española valía más: 3,5 millones de pesos. América estaba en quiebra y no podía pagar si pretendía salir adelante, tanto que Kentucky, que entonces englobaba mucho territorio, se planteó abandonar la Unión y —dato poco conocido— incorporarse a la Corona española. Por demás, pagar la deuda significaba alentar a los partidarios del Rey Luis XVI, pronto apresado y con España tratando de rescatarlo por todos los medios, incluso el soborno.
Mi opinión:
 Solamente por lo que hizo España para ayudar a lograr la Nación norteamericana, o sea los EEUU,  merecía una lealtad de por vida y no la invasión que le hizo en 1898 donde le arrebató a Cuba, Puerto Rico, Guam y Filipinas, y  eso demostró que clase de personas eran ellos. Fue como una puñalada trapera por la espalda. J.R.M.


Pueden escuchar esto que es una colaboración de José María:
http://fonoteca.esradio.fm/2010-11-29/lo-que-eeuu-debe-a-espana-19987.html

viernes, 26 de noviembre de 2010

El Capitolio habanero y su similitud con el Washington

(Fotos de Internet)

Esta estatua que se encuentra dentro del Capitolio de La Habana y significa La República. En su época fue la mas grande estatua de bronce dentro de un edificio, en el Mundo. Hubo que ponerla cuando este estaba en construcción, pues de otra forma no cabía. En el piso hay incrustado un diamante gigantesco que marca el Km Cero de la Carretera Central.

No se ustedes que pensaran, pero yo veo al Capitolio habanero mas elegante que el de Washington y he estado en los dos.




Sala de Representantes del Capitolio de La Habana.


Capitolio de La Habana.
 A mi me gusta mas el de Cuba, que el de Washington que se ve en video de abajo.

Tatuaje de Cuba Española de un seguidor de idea de la reunificación


Aquí en la foto podemos apreciar el tatuaje que se hizo un cubano seguidor de Cuba Española y el Movimiento por la Reincorporación de Cuba a España. Se ve que ama a España tanto como yo. Pensar que hay españoles nacionalistas que quieren la separación y muchos cubanos al igual que españoles, queremos la reunificación de nuevo a la nación española. El vive en España, yo nó, y ni siquiera tengo la ciudadanía española, pero ese sentimiento se lleva profundo y con orgullo. Espero que algún día volvamos de nuevo a ser esa gran familia. J.R.M.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Felíz Día de Acción de Gracias o Thanksgiving

Hoy jueves 25 de Noviembre se celebra en EEUU el Dia de Acción de Gracias o Thanksgiving, una de las celebraciones mas populares en Norteamérica, donde las familias se reúnen y hacen una oración que bendiga a los alimentos y dan gracias a Dios por todo antes de comérselos. El pavo es el rey de la mesa, también el pastel de calabaza, el puré de papas, etc.
Si hablamos brevemente de su historia nos daremos cuenta que el Día de Acción de Gracias, nos daremos cuenta que allá por el año 1789, el primer presidente norteamericano George Washington la declaró como Fiesta Nacional y fue gracias a una abundante cosecha donde los peregrinos quisieron compartir sus comidas con los nativos y por su supuesto darle gracias a Dios. 
La popularidad de Thanksgiving o Día de Acción de Gracias, llegaría recién en el año 1863, cuando Abraham Lincoln volvería a declararla como una Fiesta Nacional para el pueblo de los Estados Unidos, sin embargo su oficialización llegaría recién en el año 1941 cuando el Congreso le otorgara el título de Fiesta Nacional.
Por todo esto quiero felicitar al pueblo norteamericano incluídos a todos los inmigrantes por este maravilloso día y desearles lo mejor junto a su familia. ¡Felicidades!

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Presencia y costumbres españolas en el pueblo de Gūira de Melena









Gūira de Melena es un pueblo al sur de la provincia Habana, su tierra es muy fértil y de color rojo o colorá como le decimos los cubanos, lo que hace que el pueblo sea muy sucio, no porque las personas lo sean, sino porque ese polvillo rojo está por doquier. Sus habitantes son buenas personas, de ahí es el actor cubano de Hollywood Andy García. Quise poner este video que encontré en YOUTUBE porque me pareció interesante y va con el Blog Cuba Española

La presencia y costumbres españoles en Gūira de Melena. Por el Profesor León Rigoberto Castañeda.




La tierra roja de Gūira de Melena es una maravilla.

El Himno de Galicia donde primero se estrenó fue en La Habana en 1907




Extraído de Protocolo.org
(Bandera Constitucional)


El himno es conocido como la composición de "Os pinos". Es estrenado en 1907 en La Habana, fruto, como la bandera y el escudo, de la emigración. En 1908 se hará oficial. En su elaboración se conjugan las partituras de Pascual Veiga y el poema Os Pinos deEduardo Pondal. El motivo central es muy sencillo: que Galicia despierte de su sueño y emprenda el camino hacia la libertad.
El Himno gallego, compuesto por "O bardo de Bergantiños", o sea, el insigne poeta gallego Eduardo González Pondal (Ponteceso, La Coruña 8/2/1835 - La Coruña 8/3/1917). La música es del compositor gallego Pascual Veiga, natural de Mondoñedo.
La composición consta de diez estrofas más, que no fueron incorporadas al himno. Éste fue estrenado el 20 de diciembre de 1907 en el Gran Teatro del Centro Gallego de La Habana (actual Embajada de España en Cuba).


HINO GALEGO - REAL FILHARMONIA DE GALIZA




Himno Gallego interpretado por La Real Filarmónica de Galicia durante el acto de toma de posesión de Emilio Pérez Touriño como Presidente da Xunta en agosto de 2005
La letra del himno, en su versión en castellano, es:
¿Qué dicen los rumorosos 
en la costa verdecente [verdeante],
al rayo transparente 
de la plácida luna?

¿Qué dicen las altas copas 
de la oscura pinocha arpada [erizada]
con su bien compasado 
y monótono cimbrear?

De tu verdor ceñido 
y de los benignos astros, 
confines de los verdes castros 
y valeroso llano.

Nunca te olvides 
de la injuria y del rudo encono; 
despierta de tu sueño, 
hogar de Breogán.

Los buenos y generosos 
nuestra voz entienden, 
y con arrobo atienden 
nuestro ronco sonido, 
pero sólo los ignorantes, 
los fieros y duros, 
imbéciles y oscuros 
no nos entienden, no.

Llegado el momento 
de aquellos bardos de antiguo, 
que a vuestras ilusiones 
cumplido fin darán: 
pues, donde quiere, gigante, 
nuestra nosa voz pregona 
la redención de la buena 
nación de Breogán.
La letra del himno, en gallego, es:
¿Qué din os rumorosos
na costa verdecente
ao raio transparente
do prácido luar?

¿Qué din as altas copas
de escuro arume arpado
co seu ben compasado
monótono fungar?

Do teu verdor cinguido
e de benignos astros
confín dos verdes castros
e valeroso chan,
non des a esquecemento 
da inxuria o rudo encono;
desperta do teu sono
fogar de Breogán.

Os bos e xenerosos
a nosa voz entenden
e con arroubo atenden
o noso ronco son,
mais só os iñorantes
e féridos e duros, 
imbéciles e escuros
non nos entenden, non.

Os tempos son chegados 
dos bardos das edades
que as vosas vaguedades
cumprido fin terán;
pois, donde quer, xigante
a nosa voz pregoa
a redenzón da boa
nazón de Breogán.


Frontón Jai Alai, un juego vasco en Cuba


El Frontón Jai Alai, patrimonio de la República

BOBBY SALAMANCA JR.
Blog Conexión Cubana

Uno de los deportes que creció con la República y desapareció con su muerte en 1959 fue la pelota vasca o cesta punta, popularmente conocido como Jai Alai. 

El Jai Alai fue llevado a Cuba por los vascos en el año 1898, pero no fue hasta el 7 de mayo de 1901 que nació el primer templo de la pelota vasca en el Nuevo Mundo, cuando se inauguró en La Habana el Frontón Jai Alai en la famosa esquina de Concordia y Lucena. 

La obra no tardó en ganarse el nombre de ''El Palacio de los Gritos'', e impulsada por el vasco Basilio Sarazqueta atrajo a numerosos pelotaris del más alto nivel. 

En una época en que el transporte público era tirado por caballos, La Habana comenzó a ser el centro de un deporte cada vez más lucrativo, gracias a las crecientes apuestas. 

El Ayuntamiento de la ciudad le hizo una concesión por 10 años (1902-1912) a Sarazqueta, padre de una idea que no tardó en expandirse por la isla y más allá de sus fronteras. 


Aunque en la primera temporada el cuadro de jugadores que se contrató no era de calidad, para la segunda campaña la historia fue diferente.

Rufino Osorio, primer administrador del Frontón Jai Alai, se fue en plan de magnate a la Madre Patria y regresó con las manos llenas de talento profesional. Osorio era uno de los personajes más pintorescos por aquellos años en la capital cubana, recordado por las dos mulas con moñas de colores y collares de cascabeles que tiraban de su coche.

Con las primeras señales de bonanza, por el El Palacio de los Gritos comenzaron a desfilar jugadores de fama 
mundial. Los nombres de Macala, Trecet, Arnedillo, Altamira e Ibacota --a los pelotaris se les conocía por sus apellidos-- se repetían de boca en boca para convertirse en ídolos de un deporte que cada vez se hacía más popular. 

Los fanáticos abarrotaban el Frontón Jai Alai para enloquecer con los duelos de Macala y Trecet contra Isidoro y Arnedillo. Macala fue un jugador inmenso, marcado por una alegría inigualable, un andar único y un ímpetu contagioso. 

Las temporadas comenzaban el primer domingo de octubre y terminaban el 20 de junio. Después de esa fecha todos los pelotaris, corredores de apuestas y catedráticos de tan fascinante juego, regresaban a la península con los bolsillos llenos de dinero. 

En 1918 las reglas del Jai Alai sufrieron cambios. El juego pasaba por un largo letargo y los apostadores buscaban otros horizontes. 

En esa época, el nuevo presidente del Frontón Jai Alai, Eliseo Argüelles, encabezó la recuperación. La instalación se denominaría a partir de ese momento Compañía Sport y Fomento del Turismo, pero popularmente seguiría siendo El Palacio de los Gritos. 

Con las nuevas reglas, muchos pelotaris no lograron sobrevivir y tuvieron que retirarse. Otros sí se adaptarse a las nuevas condiciones, en las que ya no se permitiría más sujetar y caminar con la pelota en la cesta, ni mirar a un lado y a otro, en busca de la posición de los rivales, antes de hacer un tiro incómodo. 

En esa nueva época de la cesta punta, se recuerda el paso de otros excelentes jugadores que se ocuparon de eternizar en la República la práctica de la Pelota Vasca. 

Marategui e Ituarte, los Erdoza y Cazalis, Ugartechea y Larrescaín, Larrinaga y los Irigollen fueron los pelotaris que se robaron los corazones de habaneros y visitantes, que atraídos por El Palacio de los Gritos fueron testigos de la brillantez de aquel espectáculo, matizado por electrizantes jugadas. 

Mas allá de La Habana, el 13 de noviembre de 1920 fue inaugurado el Frontón Jai Alai de la ciudad de Cienfuegos, garantizando que la modalidad alcanzara su mayor esplendor en la isla durante los años 20. 

Por Cienfuegos pasaron jugadores de talla mundial, entre ellos Barrenechea, Escenario, Elorza, Pistón Cubotica y Esquivel II y otros. 

Desde los años 20, la cesta punta formó parte del entretenimiento cotidiano en la isla. Los pelotaris, profesionales unos, amateurs otros, contaban con su propio espacio en la prensa y en las charlas casuales. 

Pero el Jai Alai, por su propia naturaleza profesional y su entorno marcado por las apuestas, fue barrido de la isla con la llegada al poder de Fidel Castro en 1959. Desapareció entonces la tradición y nunca más se volvieron a escuchar los gritos de los emocionados fanáticos en el Frontón Jai Alai. 

Fue así que pelotaris, corredores de apuestas y catedráticos, en su mayoría, se trasladaron a la Florida para darle continuidad a una tradición que, sin dudas, fue patrimonio único de la República.•

martes, 23 de noviembre de 2010

Cubanos en la guerra civil española



Sitio dedicado a los voluntarios cubanos que combatieron del lado de la República española durante la guerra civil. Contiene biografías y entrevistas a los supervivientes así como una amplia galería de imagenes y documentos.

Publicado por Lolo Milanés.
La guerra civil española siempre ha ejercido en mí una curiosidad que con los años se convirtió en fascinación,posiblemente algo tenga que ver el ser hijo de una malagueña que con ocho años huía por la carretera de Almería a la entrada de las tropas italianas en Málaga. Algo parecido me ocurre con Cuba y su historia en común con España, de modo que cuando la "red", que todo lo puede puso ante mí un artículo del diario Granma en el que se hablaba de un homenaje a los combatientes cubanos que lucharon en la guerra civil española, sentí necesidad por conocer detalles de todo aquello. Yo había leído algunas referencias a cubanos en la guerra civil pero nunca dejaron de ser casos concretos, sin embargo este homenaje que se tradujo en un modesto y digno monumento en el Muelle de Luz de La Habana, hablaba de un contingente importante de voluntarios y lo que era aún mejor,en este acto que tuvo lugar el 4 de diciembre de 2003, había supervivientes. Ese fue el origen de esta investigación que me ha llevado a conocer y entrevistar a estos hombres y reconstruir su paso por España a través de sus testimonios para lo que me trasladé a Cuba y recorrí los mismos escenarios que protagonizaron su gesta.

Para el conocimiento de estos hechos existen algunos trabajos imprescindibles pero todos ellos publicados en Cuba donde la presencia cubana en la guerra civil española es comúnmente conocida y difundida a través de libros, artículos y desde mediados de los años noventa cuenta con un foro permanente, el centro "Pablo de la Torriente Brau" que promueve publicaciones y encuentros sobre esta especialidad. Desgraciadamente el archivo que los veteranos cubanos de la guerra civil española han mimado durante más de cincuenta años a través de la asociación de "Voluntarios Cubanos de la guerra civil española" quedó definitivamente desgajado tras el fallecimiento de su último presidente Mario Morales y de su secretario Aneiro Subirat, últimos miembros que custodiaron; posteriormente sus familias los entregaron a historiadores y periodistas que se interesaron por el tema o sencillamente desconocen su paradero. Esta investigación se basa por tanto en testimonios y en los documentos que estos supervivientes han aportado, en el de los familiares de muchos de los ya fallecidos y en todos aquellos documentos que han podido ser localizados. De entre todos estos destacan los aportados por Ramón Nicolau que fue el responsable del reclutamiento y presencia de los voluntarios que partían desde Cuba y que posteriormente fue el responsable del Instituto de Historia de Cuba, desde donde impulsó una publicación monográfica sobre este tema al cumplirse los cuarenta años de la guerra civil española; un libro de entrevistas y testimonios definitivo para el conocimiento de estos hechos. En los años noventa, historiadores como Alberto Alfonso Bello, Victor Joaquín Ortega y otros ayudaron a mantener viva la memoria de estos hechos, algo que no ha ocurrido con los especialistas en la guerra civil española que desde España y otros lugares del mundo han profundizado en la presencia internacional en la guerra española pero no han profundizado en el contingente cubano. El número de voluntarios es otra de las asignaturas pendientes con la dificultad adicional que supone conocer el número de voluntarios que se alistaron directamente en unidades del "Ejercito Popular" sin mantener relación alguna con las organizaciones cubanas que trabajaban en esta tarea. Todos los trabajos sobre el asunto hablan de una cifra en torno al millar de combatientes.

Para una mejor compresión de la presencia de estos voluntarios cubanos en España he recogido una síntesis de la historia de Cuba desde su independencia hasta el inicio de la guerra en España. Se trata de un acercamiento al proceso político y social de la que fue última colonia española que solo treinta y ocho años más tarde de lograr su independencia defiende con su sangre a una parte de la España en guerra, la España leal. Otro capítulo está dedicado al movimiento revolucionario cubano y su etapa de gestación como embrión de lo que con los años se convertiría en el único país latinoamericano en el que se instalase el marxismo como referente político, un capitulo determinante para conocer el ambiente y las condiciones de vida de la mayoría de los voluntarios que antes de marchar a España estarán encuadrados en el movimiento estudiantil, en las organizaciones obreras o en los grupos políticos de oposición a las feroces dictaduras que soportó Cuba y a los constantes gestos injerencias tras de los Estados Unidos. Los cubanos que luchan en España pertenecen a diversas tendencias políticas pero todos tienen algo en común, son antifascistas.

Otro aspecto en el que he querido profundizar es la relación entre ambas naciones desde el inicio de la guerra, el papel jugado por Cuba que adoptará una posición de "neutralidad activa" que pasará por diversos posicionamientos como su propuesta de arbitraje hispano en el conflicto español y sus oscilaciones hacia los diplomáticos republicanos en Cuba o los representante oficiosos del gobierno de Burgos en la isla. Se destacan también las actividades de la colonia española en la isla durante la guerra, con organizaciones republicanas y falangistas que provocarán corrientes de opinión y debates mediáticos que calarán profundamente en una sociedad cubana que había vivido momentos de euforia solo tres años antes con la caída del Presidente Gerardo Machado y la creación de un gobierno de tendencia izquierdista que durante unos meses llevará a cabo un programa de reformas en el que podemos encontrar similitudes en las adoptadas por el gobierno de la Segunda República en España. También es analizado el papel de la diplomacia cubana en España durante el conflicto con una intensa labor humanitaria traducida en asilo político en sus sedes de docenas de personas, fundamentalmente partidarios de los alzados, aunque al final de la guerra también darán asilo a partidarios de la República. Se destaca también la labor de estos diplomáticos en lo que a canje de prisioneros entre ambos bandos se refiere y en la repatriación de los cubanos apresados en los campos de concentración franquistas al finalizar la guerra.

Las organizaciones de ayuda a la España republicana alcanzan tal fortaleza durante el tiempo que dura el conflicto que llegarán a ser el auténtico motor de la oposición cubana que había constituido una asociación para la ayuda material a España en la que también se trabajó en la propaganda.Se produjeron importantes envíos de alimentos,medicamentos,tabaco y otros útiles, se creó una colonia infantil en Sitges con el nombre de "Casa Cuba" y en general lograron mantener la tensión sobre la guerra española en la sociedad cubana a la que llegaban no solo mensajes de solidaridad hacia España sino que también de repulsa hacia el Gobierno cubano y la ausencia de libertades políticas, una circuntastancia que variará sensiblemente en el tiempo que dura la guerra en España. Sin embargo aún siendo importante la ayuda material y moral, será determinante la aportación de voluntarios para la lucha en España, tarea que se desarrollará en condiciones de clandestinidad y persecución por parte de las autoridades cubanas.

Aunque ha sido difícil elegir entre estos voluntarios, he decidido optar solo por algunos de ellos y profundizar en su biografía y su paso por España. Respecto de los supervivientes, su avanzada edad les ha permitido narrar sus recuerdos de forma desigual,si bien cuatro de ellos mantienen bastante vivos estos hechos y solo se ha corregido su testimonio en aquellas lagunas mentales que han podido ser contrastadas en anteriores testimonios suyos y en documentos que obran en su poder. Tambien he respetado sus expresiones y en lo posible su español de Cuba. 

Por último no he querido dejar de relatar los tormentos de los combatientes cubanos en los campos de refugiados que los franceses habilitaron a toda prisa para alojar a los republicanos españoles que se vieron obligados a dejar el país a final de la guerra. Los cubanos protagonizaron iniciativas singulares en estos campamentos, fugas y composiciones musicales incluidas, como la que da nombre a este libro y que en definitiva pasó a convertirse en un símbolo de la resistencia de estos cubanos que pasaron un promedio de cien días prisioneros en las playas de Francia.

“Allé, Allé Reculé”. Combatientes cubanos en la guerra civil española, pretende contribuir al conocimiento de la gesta de estos voluntarios cuyos supervivientes, setenta años después de estos hechos siguen mirando hacia España, no como el país que los colonizó sino como aquel que les permitió luchar contra el fascismo. España les reconoció el derecho a la ciudadanía en 1996 en un gesto político de circunstancias que no hace justicia al sacrificio de los extranjeros que llegaron a España a defender al Gobierno Constitucional. Prueba de ello es el escaso interés que las autoridades diplomáticas españolas muestran hacia estos hombres a los que trata con la misma indiferencia que a los miles de cubanos que se acercan hasta las oficinas consulares españolas y de los que no tiene más conocimiento que el que difunden los medios de comunicación cubanos.

Conocer la hazaña de estos hombres y mujeres, quienes eran, por qué fueron y como discurrió su tiempo en España es en definitiva la razón de este libro.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Cartas de Gaspar Cisneros Betancourt, El Lugareño (Anexionista cubano) a José Antonio Saco







Gaspar Betancourt Cisneros (April 28, 1803-Dic. 3, 1866)


 Estuvo pronto a aceptar la disolución de Cuba en la sociedad anglosajona, cambiando la cultura, lengua, religión y costumbres cubanas por el bienestar material, el progreso tecnológico y la democracia norteamericana, opinión que expresó en las cartas a su amigo personal y oponente José Antonio Saco.


 En una de ellas escribió:




"
¡
Oh Por Dios, hombre; no me digas que deseas para tu país esa nacionalidad! No hombre! Dame turcos, árabes, rusos; dame demonios, pero no me des el producto de españoles, congos, mandingas y hoy (pero por fortuna frustrado ya el proyecto) malayos para completar el mosaico de población, ideas, costumbres, instituciones, hábitos y sentimientos hombres esclavos, degenerados y que cantan y rien al son de la cadenas, que toleran su propia degradación y se postran envilecidos ante sus señores. No y reno: si tal es la nacionalidad que hemos de conservar; si tal es el bien a que el cubano tienen que aspirar, maldito de Dios sean el bien y el beneficiado".





  En otra carta, escribió sobre los anexionista del exilio cubano en Nueva York:


 "Creen estos que la Isla de Cuba corre precipitada a inevitable ruina bajo la tutela de la Metropolis; que la suerte de Cuba esta decretada por las mismas manos que han decretado la suerte de Santo Domingo, Jamaica, Guadalupe y todas las colonias de Europa en este Archipiélago; y que el único medio de salvar a Cuba es incorporarla a la gran familia de Estados Confederados de la Unión Americana. De esta clase de creyentes hay dos partidos, unos que ven en la anexión el medio de conservar a sus esclavos, que por mas que lo oculten o disimulen es la mira principal, por no decir la única que los decide a la anexión; otros que creen en la anexión el plazo, el respiro, que evitando la emancipación repentina de los esclavos, de tiempo a tomar medidas salvadoras como duplicar en 10 o 20 años la población blanca, introducir máquinas, instrumentos, capitales inteligencias que reemplacen y mejoren los medios actuales de trabajo y de riqueza. En fin, Saco mío, todos buscan en la anexión la garantía, la fianza del gobierno sabio y fuerte de los Estado Unidos contra las pretensiones de Europa, no menos que contra nosotros mismos que mal que pese a nuestro amor propio, somos del mismo barro que los que han logrado hacerse independientes pero no pueblos libres y felices".

Biografía:
(Gaspar Cisneros Betancourt a Jose A. Saco, N. York agosto 30 de 1848 in; Cartas de Lugareño, ed Federico Cordova, 1951, 303. Mas sobre G. Betancourt, véase Federico Cordova, Gaspar Cisneros Betancourt, El Lugareño, La Habana 1938.

Francisco de Arango y Parreño, un buen cubano español.


Francisco Arango y Parreño







en Próceres
por Néstor Carbonel
Del Blog Guije.com
“Nació el 22 de mayo de 1765.”
“Murió el 21 de marzo de 1837.”

“No fue un apóstol de la libertad de su país; no fue siquiera un enamorado del divino ideal de independencia. Nacido en la colonia, educado en el amor a España, se sentía español. Con lealtad sirvió a la madre patria, aunque siempre en beneficio de su tierra y de sus paisanos. Entre las sombras que envolvían a Cuba y a sus hijos en aquel entonces, él era como faro de luz. La historia, nuestra historia de heroísmos y martirios, puede pasar por alto su nombre, no así la de nuestro adelanto y progreso científico, literario, comercial y agrícola. Esta parte de nuestra historia no lo podrá olvidar sin desdoro de la justicia, pues su nombre resume toda una época, y es la concreción de innumerables anhelos, de nobles esfuerzos, de ímprobas luchas en el orden de las ideas. Lo que Arango y Parreño hizo por su patria, impulsándola por el sendero de la cultura y del bien, equivale, teniendo en cuenta los tiempos en que le tocó vivir, a lo que luego hicieron por ella otros en el campo de la acción. A los pueblos les van naciendo, en sus distintas épocas de vida, sus mentores y sus héroes. Ni sobre barro ni sobre serpientes se puede levantar una nación. Y los cubanos como Arango y Parreño fueron los primeros en la preparación del terreno, cuando éste estaba más fangoso y más lleno de agujeros.
José Antonio Saco difería en el concepto de cubano de Arango y Parreño.

Francisco de Arango y Parreño dijo:

<< Somos españoles, no de las perversas clases de que las demás naciones forman muchas de sus factorías mercantiles, que es a lo que redujeron y reducen sus establecimientos en América, sino parte sana de la honradísima España. Y esa ilustre sangre que corre por nuestras venas, en nada ha desmerecido porque a costa de tantas vidas, probaciones y fatigas, haya logrado conquistar, establecer y fomentar tantas Españas, tantos reinos opulentos>>

Arango y Parreno no veía diferencia alguna entre españoles peninsulares y de ultramar, y pedía los mismos derechos políticos para todos los súbditos de la corona española.

Biografía
Francisco Arango y Parreño, Obras de….La Habana, 1952, vol II, 113
El lugar de Arango y Parreño en la historia cubana fue analizado por Francisco L. Ponte Dominguez, Arango y Parreno, estadista colonial cubano, La Habana 1937

Historia del azúcar en Cuba en época de España

Extraído de CIRCUITO SUR

Historia de la caña de azúcar.


La caña de azúcar por su dulzor es conocida por el ser humano varios milenio a.C., y según descripciones de viajeros a la India 500 años a.C., los habitantes del Valle del Indo la mascaban para obtener su jugo, no obstante conocían el proceso de torcer la caña, y cuajar el guarapo para hacer azúcar. Cuando se descubrió la tumba de Tutankhamon, se sabe que los egipcios también conocían la caña de azúcar. Partiendo de que la caña de azúcar es originaria de la India (algunos investigadores expresan que es oriunda de Nueva Guinea), de la India pasa a China, y después las tropas de Dario al llegar hasta el Río Indo la llevan a Persia, de donde por medio de Marco Polo se expande por Europa. En España la caña hace su entrada por medio de los árabes.


La entrada de la caña de azúcar en el nuevo mundo.
Cuando Cristóbal Colón izó velas en el puerto de Sanlúcar de Barrameda en su tercer viaje ( 30 agosto 1498), entre los animales, las especies y planta que llevaba incluyó la caña de azúcar. Al llegar a Santo Domingo (La Española), y sembrar la caña, esta debido al clima tropical y la tierra creció dando un máximo de su dulzura. Por el padre dominico Fay Bartolomé de Las Casas, se conoce que el primer trapiche para obtener miel, aunque rústico, fue en 1506 en Santo Domingo. El trapiche rústico ya se usaba en la India desde el siglo XI

Introducción de la caña en Cuba.


El conquistador de Cuba Diego Velázquez es el que introduce la caña de azúcar traída de Santo Domingo, y desde ese tiempo los colonos comienzan a extraer el guarapo para fabricar azúcar, pero como al principio en La Española, en forma primitiva por medio de prensar la caña. El sobrante de esta elaboración de azúcar casera que hacían los colonos, la utilizaban principalmente para negociar con otros colonos, y unida a otros productos mercadear con los piratas para obtener esclavos.


En el año 1543 debido al declive de la población, y que Cuba no despegaba económicamente, pues los colonos que venían a la América seguían camino rumbo al continente en busca de oro, y los que estaban en la isla partían por igual motivo de buscar rápida fortuna, Hernando de Castro le escribe al Rey solicitando autorización para instalar un trapiche de caña. En esa época ya en Santo Domingo se producía azúcar de caña como industria manejada por expertos llegados de Islas Canarias. A partir de la solicitud de Hernando de Castro, no es hasta finales de ese siglo XVI que se instala el primer trapiche con fines comerciales en la zona de La Habana.

En el siglo XVII se siguen instalando diferentes tipos de trapiches en Cuba, y para finales de 1600 ya funcionaban unos 60. En esta época Cuba seguía a la saga de la Española y otras colonias en la producción de azúcar.

Pasada varias décadas del siglo XVIII, continua Cuba detrás de la Española en la elaboración de azúcar, específicamente de Haití que era la primera en ese tiempo. Cuando se produce la toma de La Habana por los ingleses en 1762, y se abre el comercio de Cuba a sus colonias, comienza el incremento de la producción. A este hecho de los ingleses en La Habana, hay que sumarle que al año siguiente cuando la corona española volvió a tomar posesión de Cuba, dicto leyes que favorecían la industria azucarera, y sumado al levantamiento armado en Haití, hizo que para finales del siglo se produjeran unas 6 mil toneladas con unos 600 trapiches.

A principios del siglo XIX con la introducción de la maquina de vapor perfeccionada por Richard Trevithick, y que se llamaba "maquina Cornualles", es cuando Cuba entra en la gran era del azúcar. Para 1830 ya habían mas de mil ingenios que producían unas 94 mil toneladas, y cuando en 1837 llega la locomotora de vapor a Cuba, se incrementa aun mas la elaboración de azúcar. Cuba (España) fue el séptimo país del mundo en tener ferrocarriles, y el primer lugar en América latina.






Propietarios de centrales azucareros.
El gráfico indica como iban pasando los centrales a manos cubanas, antes de la llegada del comunismo.
 
Año 1940 - centrales
1940 producción %
Año 1956 - centrales
1956 producción %
De americanos
66
55,1
41
41.5
De cubanos
56
22,4
113
56,3
De españoles
33
14,9
6
2,0
De franceses
2
0,6
1
0,2
Otras nacionalidades
17
7,0
0
0




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